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martes, 12 de julio de 2011

Ebrard y "Chuchos", decidan: ¿están con #Aristegui , o están con Calderón?



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Luego del comunicado de Carmen Aristegui en el cual expuso su posicionamiento respecto a la decisión de la empresa MVS de despedirla, se puede llegar a diversas conclusiones: 1) el gobierno de Felipe Calderón es censor, autoritario, represor y similar al de un régimen dictatorial; 2) El jefe del Ejecutivo Federal es propenso a irritarse con facilidad, iracundo e intolerante; 3) la crisis social por la que atravesamos como país y pueblo, ha restringido ciertas libertades de los ciudadanos como la de tránsito, la de expresión, la del sufragio, la de la información; 4) existe un duopolio televisivo que se encarga de reprimir informativamente a la sociedad, de embrutecer a la colectividad y de manipular las conciencias de los mexicanos; 5) ha llegado la hora de luchar por un cambio, de arrancar de raíz el problema de la clase política gobernante, de lograr una transformación nacional y una revolución popular de las conciencias.

Así lo dijo la otora conductora del noticiero matutino de MVS Noticias:     

"[...] un hecho autoritario, desmedido e inaceptable. Un hecho así, sólo es imaginable en las dictaduras que nadie desea para México".

"Demostró (Felipe Calderón) con ello un grado de irritabilidad e intolerancia [...].".

"[...] ¿calmar la ira presidencial?"

"[...] en México no se despliega a plenitud un derecho fundamental como la libertad de expresión".

"[...] berrinche presidencial y para beneplácito de los que prefieren que nadie compita, que nadie cuestione o que se cuestione poquito".

"La clase política mexicana que no ha estado a la altura de los retos y desafíos nacionales parece no darse cuenta del avance de estos nuevos fenómenos de poder que la han carcomido y debilitado como nunca antes. ¿Dejamos que sigan avanzando sin contraponer una fuerza social que, por lo menos los identifique, los discuta y los analice?"

En relación con lo anteriormente expuesto, surge en mí una terrible preocupación: ¿existe la posibilidad de que la dirigencia del partido que representa la oposición por antonomasia no haya captado el mensaje de Carmen Aristegui? Y es que este sector del Partido de la Revolución Democrática ha contendido en ciertas elecciones en alianza con Acción Nacional y Felipe Calderón. Lo han hecho so pretexto de derrotar y detener a la máquina demoledora priísta que lo venía ganando todo, y misma que cuenta con el candidato presidencial que encabeza todas las encuestas. Pero, ¿de qué sirve que el PAN derrote al PRI? De nada. Sólo cambia el color de la bandera. Mas la mezquindad, ruindad, cleptomanía y mitomanía permanecen en el gobierno. Tanto los blanquizales como los tricolores representan lo mismo. A causa de ellos no debe la izquierda aliarse con ninguno de ellos.  

Por eso urjo a los "Chuchos" y a Marcelo Ebrard a que se dejen de pragmatismo vil, promiscuidad ideológica e incongruencias de principios. Los invito a que le permitan a Aristegui, incansable luchadora social, representante de la izquierda, crear conciencia en ellos. Ojalá y se den cuenta hasta dónde es capaz, Calderón, de ultrajar la dignidad del pueblo mexicano. Se robó la presidencia; le abrió las puertas del territorio nacional a los "gringos"; instauró un gobierno, como ya se dijo antes, censor, autoritario, represor y similar al de un régimen dictatorial; tomó decisiones, para legitimarse, que desataron una ola de violencia y de pánico que han sumido a la sociedad en la aflicción, la miseria y el sufrimiento. Espero que estos perredistas lo entiendan: no es correcto aliarse ni con el espurio ni con su partido.

Invito a toda la izquierda a que le demos la espalda a quien dijo ser el presidente del empleo y mandó a la calle a miles y, entre otras cosas, presionó  para que despidieran a quien hablaba por nosotros; invito a toda la izquierda a que le demos la espalda a quien dijo que iba quitar la tenencia y en cambio ha habido alzas en todos los productos básicos; invito a que le demos la espalda a quien dijo ser el de las manos limpias y se las manchó de sangre mexicana. No nos aliemos con quien tanto daño nos ha hecho como movimiento y nación. ¿Qué no tenemos dignidad? Escuchemos a Aristegui, ella sí sabe crear conciencia.    

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