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martes, 12 de julio de 2011

La avidez de paz es lo que unirá a los mexicanos



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Ayer un grito inundó al país, el de ¡no más sangre! La gente salió a las calles a protestar contra la ola de violencia que ha venido azotando a México durante los últimos años. El pueblo, mientras marchaba, manifestaba su indignación, su repudio hacia la inútil y fallida guerra contra el crimen organizando que ha dejado, hasta el día de hoy, casi 40 mil muertos. ¿Cuántos más serán? Ayer pedían que ¡ni un muerto más!, ¡ni un muerto más!

Yo marché desde la explanada de Bellas Artes hasta el Zócalo. Durante la marcha, el rugido de la multitud, harta de tanta sangre, hacía que retemblara la calle. El grito de ¡no más sangre! retumbaba y se repetía continuamente. También desfilaban pancartas con todo tipo de mensajes en contra de la violencia, de la muerte, de la sangre. Éramos miles los que expresábamos de esa manera nuestro hartazgo, nuestra avidez de paz, nuestro repudio hacia la guerra.

La marcha nacional contra la violencia no era ningún color. Seguramente entre los marchantes había simpatizantes de todos los partidos. Sin embargo, evidentemente la política se hizo presente. Y es que si algo nos identificaba a casi todos los que participamos era el rechazo hacia la sangre y hacia Felipe Calderón. Porque este último inició esta empresa bélica, sanguinaria y pésimamente planeada. Si México está en guerra es porque el titular del Ejecutivo la declaró.

Tal vez, luego de esta marcha nacional contra la violencia, ni Calderón renuncie ni quiten a García Luna ni cesen las balaceras en las que los carteles se disputan "las plazas", pero de algo sí estoy seguro: el gobierno federal ya se escuchó al pueblo mexicano decirle que está hasta la madre. El hartazgo colectivo se notó en diversas ciudades de la República y del mundo. Y el gobierno podrá estar bien pendejo, pero no está ciego ni sordo, aunque se hagan.

Además, propongo que se sigan organizando marchas nacionales como las de ayer. Debemos organizarlas con mayor anticipación y sin la necesidad de que muera un allegado de una persona pública o esta última en sí. Si prácticamente sólo por las redes sociales y en tres días se logró el éxito alcanzado ayer, imaginemos lo que seríamos capaces de organizar en un mes. Así sí llegaríamos al millón de mexicanos, por lo menos, en las calles manifestando su rechazo hacia la violencia provocada por la guerra contra el "narco".

Creo que se deben organizar marchas nacionales contra la violencia hasta que se instaure la paz. Porque las autoridades y los criminales nos escuchan, pero no nos hacen caso. Y eso es lo que deseamos lograr con ellas, que además de escucharnos, nos obedezcan. Porque unidos podremos contra ellos; y la avidez paz nos une a todos los mexicanos. A crear conciencia

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