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martes, 12 de julio de 2011

Ni de izquierda ni innovadora la ideología de la corriente que defiende, Sr. Belaunzaran



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)


Confieso no estar muy al tanto de la trayectoria política e intelectual de Fernando Belaunzarán. De su vida no conozco nada. Sin embargo, lo poco que he leído de este, como él se describe, "filósofo de formación, político de profesión, de izquierda por convicción y hereje por vocación", me ha dado motivos para respetarlo y considerarlo una persona letrada, elocuente y educada. Y aunque la descripción que hace de sí mismo, por lo menos en Twitter, sea una desagradable cacofonía, en sus textos se manifiesta la habilidad que tiene para escribir. A causa de lo anteriormente expuesto, no insultaré ni le faltaré al respeto a este hombre.

Pero, claro, el Sr. Belaunzarán, como todos los seres humanos, tiene defectos; y uno de ellos es que, en mi opinión, es una persona incongruente. Cosa que me sorprende, ya que todo filósofo sabe que la virtud más grande del padre de la filosofía era la congruencia. Prueba plena son los textos "Apología" y "Critón" de los diálogos platónicos.

La razón por la cual califico como tal a este hombre, es a causa de su infranqueable simpatía hacia los "Chuchos". Y no porque esté mal en apoyar a Nueva Izquierda y a sus integrantes, es su derecho, sino porque no puede llamarse uno izquierdista y apoyar a un puñado de políticos que han hecho del partido que representaba a la oposición por antonomasia de la derecha panista y priísta, un comité administrativo de los negocios de la oligarquía a la cual estos dos últimos partidos se subordinan para protegerla y mantenerla como el aparato controlador y explotador de este país.

Y es que, además, el hecho de que los blanquizales y los del sol azteca se alíen representa una paradoja, incluso, un absurdo. Porque la relación entre ambos partidos es antitética en todos los sentidos. Las alianzas entre el PRD y el PAN, aparte de que representan la capitulación de un sector de la resistencia civil, son una manifestación de la pusilanimidad de sus dirigentes y de lo escuálidas que son sus convicciones políticas. Peor aún, simbolizan un contrato de compraventa donde el acreedor es Jesús Ortega, el deudor es Felipe Calderón y el objeto es el Partido de la Revolución Democrática. Y todo lo mencionado se ha ido y se seguirá probando, poco a poco, en los resultados de todos los comicios electorales habidos y por haber, con excepción de Oaxaca y Puebla. 

¿Por qué con excepción de esas dos entidades federativas? Fácil, porque en Oaxaca, Gabino Cué, hubiera ganado sin aliarse al PAN. No entiendo qué motivos lo llevaron a postularse bajo esa alianza. A parte de eso, López Obrador lo apoyaba desde mucho antes de que existiera esta degenerada coalición. En su más reciente libro, el tabasqueño, se refiere al actual gobernador del estado en cuestión como "un candidato idóneo para la gubernatura" al cual le era posible conseguir " [...] el triunfo en las elecciones". Y lo consiguió. Lo hubiera conseguido cualquiera. Después del gobierno de Ulises Ruiz era imposible que el PRI triunfara.

El mismo caso sucedió con Puebla: cualquier alianza, partido, candidato, representaba una inminente mejora al gobierno del corrupto y deleznable Mario Marín. Y, al igual que en Oaxaca, no era necesario que el PRD y el PAN se aliaran para vencer al Revolucionario Institucional. Este último era imposible que venciera.

Ahora, ¿por qué afirmo que Ortega vendió al PRD? Por lo siguiente: "Chucho" no es un hombre estúpido, al contrario. Será peores cosas, pero idiota no es. Los políticos que rodean a este perredista tampoco lo son. La gente de Nueva Izquierda tiene una magnífica capacidad para organizarse, tienen recursos económicos y trabajan, a pesar de que lo hacen sin lealtad ni fidelidad a sus principios, bien y de manera ordenada. Esto se nota en que ganan en casi todas las asambleas y en los congresos. Además, llevan a cabo mucha gestión social. Por eso no, definitivamente, idiotas no son.

Sin embargo, desde que la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática fue usurpada por los "Chuchos", porque sí lo fue, el partido ha perdido simpatizantes, ha perdido todas las elecciones en las que ha contendido sin el PAN como aliado y está por perder, desafortunadamente, Guerrero, Michoacán y Chiapas. Más preocupante aún es el rumor de que si para los comicios federales del 2012 contienden junto al PAN, impondrán a Vázquez Mota para el Distrito Federal. ¿Y qué le quedará a la izquierda? Nada, porque Ebrard no tiene ninguna posibilidad de ganarle a Peña Nieto.

¡Y qué decir del último gran golpe al PRD! ¿Cómo ayudan al partido los de Nueva Izquierda brindándole ayuda a Godoy? Estoy hablando de Acosta Naranjo, quien fue presidente interino de este partido a resultas de una imposición de esta tan dañina corriente. Este hombre le brindó ayuda a Julio César Godoy Toscano para que rindiera protesta a pesar de que se le consideraba como presunto delincuente. 

Por consiguiente, creo que algo están orquestando los de Nueva Izquierda y Felipe Calderón. Porque pareciera ser que se ha creado una dependencia del PRD hacia el PAN, ya que cuando van separados, el sol azteca fracasa. Me consterna imaginarme que los de la derecha sólo los estén usando para dividirnos, porque creen que dividiéndonos pueden vencernos. Tal vez así sea. Pero no vencerán al PRI. Sólo una izquierda unida puede lograrlo.

Por eso, al señor Fernando Belaunzarán, le pregunto: ¿dónde está el izquierdismo que dice profesar la corriente que tanto defiende?, ¿de verdad considera a Jesús Ortega, a Navarrete, a Camacho Solís, a Ruth Zavaleta, a Acosta Naranjo verdaderos izquierdistas? Yo no. Creo que la corriente Nueva Izquierda no es ni innovadora ni izquierdista.

¿Por qué tampoco veo una innovación en la izquierda de la corriente de los "Chuchos"? Pues, por dar un ejemplo, por el último cable de Wikileaks que muestra un nexo entre Ruth Zavaleta y Hugo Chávez. Y que quede claro que el problema no radica en la cuestión ideológica. Porque esto no se trata de que si está bien o está mal mantener relaciones con el presidente venezolano. No. Esto se trata de congruencia, ya que los "Chuchos" se jactan de representar a una izquierda reformada, moderna, nueva y, a resultas, no creo que sea congruente establecer contacto con una izquierda radical, socialista.

El Sr. Belaunzarán ayer llamó desnutridos intelectuales a quienes usaban como criterio de verdad lo proveniente de Wikileaks; defendió su posición "anti-yankee" desestimando la información obtenida que revelaba vínculos entre Nueva Izquierda y Chávez, específicamente entre este último y Ruth Zavaleta. Todo esto porque lo había dicho un diplomático gringo. Luego me preguntó a mí: "¿por qué le crees a la embajada gringa?". Y le contesté que en esta ocasión le creía a Estados Unidos a causa de que éstos no tendrían porqué inventar un ataque hacia la "izquierda" que vela por los intereses gringos, los del gobierno mexicano y los de la oligarquía.

En conclusión, concuerdo con el Sr. Fernando en algo, y lo cito: en que "la coexistencia de diversos puntos de vista no sólo es algo natural sino también enriquecedor". Y con este texto no pretendo imponer un falso dilema o una bifurcación. Se puede simpatizar con Andrés Manuel López Obrador, con Marcelo Ebrard, con Santiago Creel o con Enrique Peña Nieto. Es nuestro derecho apoyar y votar por quien nosotros, los ciudadanos,  creamos conveniente. También se puede simpatizar con la gente de Nueva Izquierda. Pero lo que creo que es imposible, es decir que los "Chuchos" representan el verdadero izquierdismo y que quienes apoyamos a AMLO somos radicales, retrogradas, con ideas fanáticas y anacrónicas y que vemos en él a un Mesías. Porque como ha quedado expuesto, la corriente que defiende este hombre daña a sus convicciones, pues se considera "de izquierda por convicción". Esa es mi opinión. Yo sólo pretendo crea conciencia.   

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