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lunes, 11 de julio de 2011

Ni la mafia ni el gobierno podrán con AMLO





H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazos)



Lo han intentado todo: empezaron en 2003 con un complot, orquestado por la oligarquía y altos funcionarios públicos, desde los Pinos; un año después, los medios de comunicación, velando por los intereses de un pequeño grupo de ciudadanos, publicaron video-escándalos que atentaban contra la imagen de López Obrador y contra el gobierno que éste encabezaba; más adelante, al año siguiente, ante la impotencia, de esta oligarquía, ocasionada por la invulnerabilidad provocada por la popularidad del tabasqueño, exigieron que se desaforara a este último para despojarlo de sus derechos políticos e, incluso, encarcelarlo -"por intentar abrir una calle, para conectar un hospital"-; sin embargo, Andrés Manuel y el pueblo mexicano, los vencieron otra vez.



Desde el 2003 hasta el 2005, la mafia y los Pinos, gastaron todos sus recursos y sus fuerzas para que AMLO no quedara como candidato presidencial en las elecciones que se venían para el año siguiente; pero, en febrero de 2006, contra vientos y mareas, se logró la candidatura. Sin embargo, a partir de entonces, la oligarquía, encontró una forma más efectiva y cobarde para combatir al candidato del PRD: la guerra sucia, que consistía en calumniar, insultar, difamar, ofender y vilipendiar, mediáticamente, al candidato de la Comisión por el Bien de Todos por los comicios presidenciales del 2006.



Las ignominias, mentiras y calumnias que mostraban los medios de comunicación, consistían en falacias como: "López Obrador es un peligro para México"; "Es mentira que López Obrador creó 800 mil empleos en el Distrito Federal"; "El modelo económico de López Obrador es un fracaso"; "López Obrador miente otra vez"; "El despilfarro de López Obrador lo pagaríamos muy caro todos los mexicanos"; "López Obrador te quiere ver la cara"; "¡López Obrador le miente a México!"; "Si López Obrador gana, habrá devaluación y crisis".



Pero sin importar tanta diatriba, calumnia, infamia, injuria y difamación transmitidas por el duopolio televisivo y otros medios de comunicación, Andrés Manuel López Obrador llegó a la jornada electoral del 2 de julio de 2006, encabezando la mayoría de las encuestas publicadas en el país. Y esto se logró a pesar de la cantidad de votos que se perdieron de aquellos que a resultas de su leal subordinación intelectual hacia la televisión, se dejaron convencer, engañar y manipular y le retiraron su voto al candidato de oposición del PAN.



Lo que sucedió posteriormente fue una embestida feroz y fortísima de la mafia contra el movimiento, contra México y su democracia, contra la libertad y la voluntad de los ciudadanos mexicanos, contra el porvenir y la paz de la nación: el fraude electoral del 2006. Y a raíz de esto, Andrés Manuel López Obrador y sus simpatizantes vimos cómo nos arrancaron, por la fuerza, de las manos, la jefatura del Poder Ejecutivo. Y México y su pueblo vieron desvanecerse, a un palmo de distancia de alcanzarlos, al cambio y a la democracia.



Sin embargo no lograron, nuevamente, terminar con López Obrador; pues éste organizó un Gobierno Legítimo que ha estado, desde entonces, yendo a ejercer y a ayudar a los municipios donde, no sólo el gobierno no llega, donde ni los servicios, que este último debe por obligación brindarle a todos sus ciudadanos, llegan, que este tipo de municipios son la mayoría en el país. Y por estas razones, y miles de razones más, AMLO, cuenta, hoy como ayer, con el voto de millones de simpatizantes.



Ahora todos los ciudadanos volvemos a ser testigos de cómo la historia se está repitiendo: la mafia, mediante el poder que ejerce sobre el Estado y los medios de comunicación, comienza a atacar nuevamente a Andrés Manuel. Esto se comenzó a manifestar el día de ayer en la resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación cuando resolvió a favor de que saliera del aire un "spot" del tabasqueño en el cual se enumeraban diez puntos de su Proyecto Alternativo de Nación. Los magistrados argumentaron que la razón de su fallo se basaba en que dichos "spots" alteraban la equidad de los comicios presidenciales de 2012.



¿Alterar la equidad? Entonces, los miles de spots de Calderón afirmando que la guerra contra el crimen organizado se está ganando son equitativos; y el spot de Peña Nieto en mangas de camisa que aparece en la parte posterior de una camioneta hablando de lo satisfecho que está por haberle cumplido a su estado y concluyendo, ojo, "yo voy a cumplirle a todos", inequitativo, no es. Por lo visto, el único político, que por ser mesiánico, populista y loco, que puede alterar la equidad de las próximas elecciones, es Andrés Manuel López Obrador.



Lo único que alteraba ese "spot" que acaban de prohibir, eran los nervios de Peña Nieto, pues dicho "spot" consistía en un decálogo de propuestas necesarias para que México logre el cambio que necesita. Proponía, entre otras cosas, establecer una verdadera democracia, acabar con el neoliberalismo, prohibir los privilegios fiscales, acabar con la oligarquía, retomar el control del campo, impulsar a empresas pequeñas y medianas y generar empleos. A causa de esto, los que controlan al mexiquense, que sólo propone su cara y su copete, sintieron una enorme preocupación e impusieron su voluntad.



La guerra sucia no tarda en desatarse de nuevo. Y a mí, no me preocupa tanto. AMLO ya conoció la ruindad, mezquindad, maldad, corrupción, odio y violencia que hay en sus enemigos. Sé que en 2012 seremos más, como siempre hemos sido. Empero, a diferencia del 88 y del 2006, esta vez, por lo menos yo, no me voy a dejar. Y mientras la oligarquía no acabe con el movimiento, sólo lo fortalecerá. Para las siguientes elecciones ni la mafia ni el gobierno ni el TEPJF podrán con AMLO, ni con nosotros, si permanecemos unidos, trabajamos y, por supuesto, creamos conciencia.


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