Páginas vistas en total

martes, 12 de julio de 2011

Que no sea sinvergüenza y que no se equivoque, Encinas




H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)


Sí, la izquierda en México se encuentra dividida; pero dicha división se antoja transitoria. No obstante, ha surgido la posibilidad de que este problema se perpetúe en el tiempo. ¿Por qué? Porque está de moda ejercer la prostitución ideológica en este país. ¿A causa de quién? Pues claro, a resultas de la ponzoñosa persuasión calderonista y chuchista.


En México se llegan a contemplar demasiados acontecimientos surrealistas. Sólo aquí puede asombrarse un conductor al ver a transeúntes esquivando coches en las avenidas y sobre éstos vislumbrar a perros atravesarlas sobre ellos por los puentes peatonales, por dar un ejemplo nada más. También, se aprecia este surrealismo en la política: los partidos que por antonomasia se oponen, se alían.


Esta bipolarización de la izquierda en México surgió a raíz de la elección de 2008 para elegir al presidente del PRD. Ganó Encinas; sin embargo, se la robó Jesús Ortega. A resultas de esta usurpación de la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática se creó la dichosa división. Y claro, Calderón se aprovechó de la situación y pactó con los espurios perredistas.


De este pacto que velaba los intereses del Ejecutivo, Nueva Izquierda y el PAN, emanaron animadversiones, sobre todo en vísperas de las elecciones de 2011 en Edomex, entre los partidarios del PRD y los simpatizantes de Ebrard y de AMLO. He ahí la división de la izquierda. Pero, indudablemente, la fuerza de la izquierda se anidaba en el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador. Y Encinas apoya, quizá apoyaba, a este último.


Hace poco tiempo, a pesar de la aceptación con la que cuenta el coordinador del PRD en la Cámara de diputados, y a razón del tiempo de su residencia en Edomex, manifestó su apoyo hacia la posible candidatura de Yeidckol Polevnsky para las elecciones 2011. Él, Encinas, estaba con el Partido del Trabajo.


Por lo anteriormente mencionado se pudiese deducir que Encinas jamás competiría contra quien se lo ha dado todo: López Obrador. Sin embargo, ayer el panista mexiquense Germán Olivares dijo que Encinas Rodríguez podría ser candidato de la alianza de Acción Nacional con el PRD. Esperemos que esto no suceda. Sería una manifestación de incongruencia y deslealtad por parte del coordinador del PRD en San Lázaro.


El problema radicaría en que si Andrés Manuel insiste en apoyar al PT a pesar de que resultase ser Alejandro Encinas el candidato de la alianza entre PRD y PAN, la brecha que divide a las corrientes izquierdistas se incrementaría. A resultas de esto, se puede pensar que todo esto es un intento de la derecha para dividir más a la oposición. No me sorprendería.


Es un hecho que Encinas sería un candidato fuerte en el Estado de México. No obstante, ha expresado su apoyo hacia el PT y hacia Yeidckol en muchas ocasiones; considero al perredista como un político congruente y virtuoso. Ojalá no aprenda los vicios y la ruindad de los "Chuchos" y los panistas. Lo más conveniente sería que pida licencia y se postule como el verdadero candidato de la izquierda: bajo la bandera del Partido del Trabajo.


No debemos permitir que la mafia le siga comprando a nuestra gente su dignidad. No vendamos nuestras ideas, utilicémoslas para salvar a México. Si la alianza gana en Edomex, que esto sólo podría suceder si Encinas la encabeza, en 2012 iría la izquierda dividida a las elecciones presidenciales. Y el PRI ganaría, y ganaría por mucho. Mientras Nueva Izquierda dirija al PRD, el partido estará podrido. Encinas no debe ensuciarse ahí. A crear conciencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario