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lunes, 11 de julio de 2011

¿Sabemos qué vamos a celebrar el miércoles?




H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazos)

El día de ayer se celebró, aunque parezca increíble, otro aniversario de la Batalla de Chapultepec, en la cual, según quienes celebraron, seis valientes, temerarios y patrióticos niños perdieron la vida defendiendo nuestra soberanía, nuestro territorio, nuestra capital. Estos cadetes perecidos fueron: Agustín Melgar, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, Juan de la Barrera, Juan Escutia y Vicente Suárez. Empero, cabe mencionar que de estos seis jóvenes sólo la mitad eran menores de dieciocho años: Melgar, quien murió a punto de cumplirlos, Márquez de dieciséis y Suárez de catorce y medio. Aunque este último sí perdió la vida en plena pubertad, de ninguna manera se le puede llamar niño, quizás adolescente, pero jamás niño. En cuanto a Agustin y Francisco, ambos ya tenían edad de trabajar, de atender al bachillerato. Evidentemente no se les puede considerar niños a estos personajes de la historia nacional. No obstante, esta forma de transgredir nuestros antecedentes, es sólo un ejemplo más de cómo hasta en eso nos manipulan, nos engañan, nos controlan, quienes se encargan de brindarle información al pueblo mexicano.

Aunque no solamente la culpa la tienen quienes se encargan de impartirnos los conocimientos históricos; desgraciadamente también existe un inmenso grupo de personas que, tal vez por no dejarse engañar, les es completamente indiferente la historia de México. Ignorar nuestra historia ha provocado tantos conflictos sociales en nuestro país que es imperativo que comencemos a conocerla, a estudiarla, a reflexionar. Dicen que la historia se repite, que no transcurre de forma lineal sino circular; y, a resultas, el hecho de que gobernadores nuestros hayan ignorado nuestro pretérito ha provocado que nos guíen, nos conduzcan, a que tropecemos con piedras que anteriormente nos han hecho tropezar. El pasado de México es presente y es futuro; el pasado de México nos concierne a todos, y sólo aprehendiéndolo podremos comprender y solucionar lo que sucede el día de hoy; si logramos controlar nuestro pasado lograremos controlar nuestro destino.

Esta semana ha de celebrarse una de las fiestas patrias más importantes. Y el tema central ha de ser la historia de México. Por lo que considero que es oportuno que en estos días nos interesemos más en los acontecimientos que han marcado nuestra linea del tiempo, misma que refleja lo que hemos sido, lo que somos y amenaza mostrándonos a quienes pudiesemos llegar a ser. Porque es indudable que a dos días de este festejo pocos saben lo que realmente van a festejar, la representación que se llevará a cabo, el sentido y la profundidad que tiene la frase "viva México".

Malas interpretaciones, evasiones, verdades a medias, de la historia han provocado, entre otras cosas, una terrible falta de identidad en los mexicanos. Desde el odio y la negación a la Conquista, hasta la consagración de la soberanía en la Constitución de 1917. Y estas afirmaciones las hago a causa de ciertas conductas que se pueden apreciar entre nosotros los mexicanos. A continuación enlistaré algunos ejemplos para fundamentar la autocrítica que he llevado a cabo en este y en los anteriores párrafos.


1.- El pueblo mexicano es, casi en su totalidad, un pueblo fiel y devoto que practica la religión católica; la conquista trajo consigo a los franciscanos que comenzaron el proceso de evangelización. Y hoy nos enorgullece tener muchas de las catedrales más bellas del continente americano, de que nuestro idioma es aquél que se hizo para hablar con Dios. Se lo debemos a los españoles.

2.- El pueblo mexicano se honra de decir que habla de los mejores castellanos que se hablan en el mundo. Nuestra academia de la lengua es prestigiada y hemos tenido mucho éxito, desde siglos atrás, en el ámbito de la lengua, pues literatos mexicanos han sido, por nombrar algunos, Sor Juana Inés de la Cruz, Amado Nervo, Octavio Paz, José Revueltas, Carlos Fuentes. Se lo debemos a los españoles.

3.- El pueblo mexicano es un pueblo de costumbres judeocristianas, occidental; hoy en día una muy pequeña minoría mantiene sus costumbres prehispánicas. Y esto se nota en nuestra forma de vestir, de alimentarnos, de comportarnos, de convivir en sociedad. Se lo debemos a los españoles.

4.- El pueblo mexicano está subordinado a un Estado Garantista, que se materializa en los Derechos Humanos que consagra nuestra Carta Magna. El hecho que nuestro sistema jurídico salvaguarde la dignidad humana, es algo completamente occidental. Se lo debemos a los españoles.


Es increíble que no queramos aceptar ese lado español de nuestra identidad que todos tenemos. Si todo lo que mencioné se lo debemos a la conquista, ¿dónde están los monumentos a Cortés?, ¿por qué hay monumentos a Cuauhtémoc si casi nadie sabe nada de él? Eso sí, nuestro lado indígena es inviolable; y que viva Chichen Itzá; y que viva Moctezuma; y que viva Tehoticuacán; y que vivan los aztecas. Pero, al mismo tiempo, hay quienes usan la palabra indio como un adjetivo despectivo, hay quienes aman y se enorgullecen de sus ancestros aztecas; pero si en el camión se sienta un indígena junto a ellos: que hasta para allá indio patarrajada, que no te me acerques, etc. No hay congruencia. Casi nadie habla el náhuatl, casi nadie conoce la poesía de Nezahualcóyotl, casi nadie sabe nada de ese lado nuestro.



Por eso es fundamental conocer las importantísimas aportaciones que nos han dejado tanto españoles como indígenas, y aceptar que somos mestizos. No se trata de encontrarle un villano a la historia, se trata de conocerla objetivamente, sin prejuicios. Pues desgraciadamente, los historiadores, se han encargado de mostrarnos un pasado en que quienes eran buenos, los ganadores, eran dignos de ser beatificados, y quienes eran malos, los perdedores, no eran dignos ni de ser nombrados.

La última gran contradicción se dio en el Congreso Constituyente que promulgó la constitución que hoy nos rige. Pues en su artículo cuarenta establece que ES VOLUNTAD DEL PUEBLO MEXICANO CONSTITUIRSE EN UNA REPUBLICA REPRESENTATIVA, DEMOCRATICA, FEDERAL, [...]. ¿Voluntad del pueblo? Y todos los simpatizantes de Zapata, de Villa, de Orozco, ¿qué a caso estos no formaban parte del pueblo mexicano?, ¿qué sólo los carrancistas eran el pueblo en 1917? Evidentemente no; pero así como la historia la escriben los vencedores, la constitución también.

Reflexiono acerca de esto a causa de que el miércoles más de uno celebrará el bicentenario de la independencia, brindará por doscientos años de libertad y de autodeterminación, de autonomía, de soberanía. Y todos ellos estarán en un grave error. La guerra civil de independencia inició hace un centenario, pero fue una guerra sangrienta que duró once años. México se independiza con la llegada del Ejército Trigarante a la capital, comandado por Iturbide, el 27 de septiembre de 1821. Pero eso no les importa a los que organizan estos festejos; ellos piensan en el negocio que han de sacar de los más de quinientos pesos que le sacarán a cada ciudadano. Por eso, como dije antes, la historia se repite, no es lineal, es circular; y esto se notará cuando algún consciente y valiente grite como hace doscientos años se gritó: "¡muera el mal gobierno!

Ni queríamos independizarnos de los españoles, queríamos que no nos gobernara Napoleón; ni se consumó la independencia acto seguido del grito de Hidalgo, se consumó once años después; ni vamos a cumplir doscientos años de ser independientes, eso será el 27 de septiembre del 2021. Y hay que tomar eso en cuenta, no hay que dejarnos llevar por las estupideces que nos quieren imponer, hay que crear conciencia.

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