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lunes, 11 de julio de 2011

Si vamos a comparar a AMLO con alguien, comparémoslo con Lula




H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazos)



Los medios de comunicación, el PAN, el PRI, la dirigencia del PRD y algunos empresarios y ex políticos, se han encargado de inculcarle a la sociedad mexicana la idea de que Andrés Manuel López Obrador es un peligro para México por ser un izquierdista radical, chavista, castrista, que pretende abolir la propiedad privada, instaurar un régimen comunista dictatorial, romper relaciones con Estados Unidos y derrochar el patrimonio nacional. Esto lo hacen por medio de la calumnia, la ignominia, el insulto, la falacia y la mentira.



Desgraciadamente, esa guerra sucia ha surtido efectos. Y es que todos los mexicanos nos cansamos de escuchar a Peña Nieto, intentándonos de engañar, enumerando sus "600 compromisos cumplidos", pero cuando sale al aire un decálogo del Proyecto Alternativo de Nación redactado por especialistas e intelectuales que forman parte del Gobierno Legítimo, que Andrés Manuel encabeza, entonces el Tribunal Electoral falla a favor de que se deje de transmitir ese "spot" en el transcurso de 24 horas. Por cuestiones de esas, por ejemplo, el priísta encabeza las encuestas y AMLO no.



Otra manera que tiene la oligarquía para combatir la imagen de López Obrador, es comparándolo con los presidentes que encabezan la Revolución Bolivariana y el Socialismo del Siglo XXI. Y esto también es una mentira, y quien crea que AMLO es socialista y que se va a unir a ese proyecto de izquierda, se equivoca. Pues el hecho de estar en contra del neoliberalismo desmedido y del injusto Tratado de Libre Comercio no significa que el proyecto de nación de Andrés Manuel sea socialista.



Por eso, si vamos a comparar a AMLO con alguien, comparémoslo con Lula. Porque si se estudian y se conocen los inicios y la trayectoria política de Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil, se aprecian muchas similitudes entre él y Andrés Manuel. En primer lugar, a ambos, les robaron una presidencia por medio de un fraude. Al primero en 1989 y al segundo en el 2006. Por ahí vamos a empezar.




Comparación:

Elecciones presidenciales en Brasil

Hace veintiún años, un obrero, líder sindical y político, apodado Lula, que quiere decir en portugués calamar, se postuló por el Partido del Trabajo para ganar las elecciones presidenciales en Brasil. Y a una semana de éstas, encabezaba todas las encuestas.

Elecciones presidenciales en México

Hace cuatro años, un político llamado Andrés Manuel López Obrador, apodado el "Peje", por pejelagarto, se postuló por el Partido de la Revolución Democrática para ganar las elecciones presidenciales en México. Y a una semana de éstas, encabezaba todas las encuestas.

Fraude electoral en Brasil

A resultas de que un amplio sector de las clases privilegiadas se sentía amedrentado por el hecho de que Lula, por ser sindicalista, una vez instaurado en el poder habría de llevar a cabo políticas radicales de izquierda, apoyaron al partido y al candidato conservador, y mediante difamación transmitida en los medios de comunicación, se atacó la imagen del candidato del PT.

Fraude electoral en México

A resultas de que un grupo de ex políticos, empresarios y líderes sindicales corruptos, no querían que Andrés Manuel asumiera la presidencia, realizaron una guerra sucia contra él transmitiendo, a nivel nacional, calumnias y falacias que ponían en tela de duda a su movimiento.

La izquierda de Lula

El discurso político de Lula en los años ochenta, cuando fungía como líder sindicalista, era un discurso cien por ciento socialista. Sin embargo, a raíz de sus derrotas en las distintas campañas presidenciales en las que se postuló, se moderó un poco ideológicamente, proponiendo una izquierda menos radical, democrática y moderna.

La izquierda de AMLO

El discurso político de AMLO nunca ha sido ni tácita ni abiertamente socialista. Pero claro está que también, con el paso del tiempo, se ha ido moderando. Por ejemplo, el lema de la Coalición por el Bien de todos era "primero los pobres", ahora sus movimientos se han llamado, por ejemplo, Frente Amplio Progresista, Movimiento Nacional en Defensa de la Economía Popular, el Petróleo y la Soberanía Nacional o ¡Salvemos México! El discurso político de López Obrador hoy es en contra del neoliberalismo y la oligarquía, nunca menciona la lucha de clases.



Las diferencias entre AMLO y Lula, a quien también le llaman en Brasil "Dios de los pobres", radican en que este último sí mantiene estrechas relaciones con los presidentes de Venezuela, Bolivia y Cuba. Da Silva, a diferencia de Obrador, no tiene estudios. Incluso, cuando ganó la presidencia de Brasil, dijo entre lágrimas: "Y yo, que durante tantas veces fui acusado de no tener un título universitario, consigo mi primer diploma, el título de presidente de la República de mí país". Sin embargo, ha sido, sin duda alguna, el mejor presidente y con la mayor aceptación que ha habido en la historia de Brasil.



Lula da Silva mediante programas de desarrollo social parecidos a los que propone Andrés Manuel, entre otras cosas, ha sacado de la pobreza extrema a 28 millones de brasileños, ha creado 15 millones de empleos y ha impulsado en un 7% el crecimiento económico de Brasil, potencia indudablemente emergente en la actualidad.



Por eso propongo que abramos los ojos y veamos al verdadero Andrés Manuel López Obrador, que estudiemos y analicemos el Proyecto Alternativo de Nación del gobierno Legítimo. Y, insisto, si se quiere comparar a AMLO con algún político, que se le compare con Lula. Es necesaria la revolución de las ideas y el fomento de la educación, de la cultura y del conocimiento. Tenemos que combatir a quienes le mienten al pueblo sobre López Obrador. Si queremos que México cambie, progrese y crezca, tenemos que seguir creando conciencia.

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