Páginas vistas en total

jueves, 20 de octubre de 2011

De la muerte de Kadafi y de las dictaduras



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

La mayoría de los dictadores llegan al poder encarnando la esperanza, la lucha y la alegría de los pueblos, mediante revoluciones, golpes de Estado o, la minoría, por medio de elecciones democráticas.

Pero con el paso del tiempo, la felicidad popular propagada por los triunfos revolucionarios deviene en represión, opresión, tiranía y muerte, cuando se consolidan los regímenes insurgentes o golpistas en dictaduras.

Los hombres que viven, cual bestias, bajo el yugo dictatorial, sobreviven con la boca cerrada, la espalda lastimada, los pies dormidos y los ojos húmedos. ¿Qué es un hombre sin libertad y sin dignidad?

Los dictadores son leviatanes desalmados, insensibles, asesinos, tiranos. Y su tiranía se engendra en sus complejos, en sus resentimientos, en sus debilidades, en sus miedos. Porque ellos conocen la fuerza popular, la única que puede arrebatarles el poder.

La ira, la indignación y la avidez de cambio de los pueblos de Medio Oriente han emprendido una lucha contra la tiranía. El pueblo de Egipto, de Túnez y de Libia ya han conquistado el triunfo; en esos tres países árabes ya cayeron los tiranos.

Sin embargo, siguen siendo muchos los países que padecen una dictadura. En Latinoamérica se han logrado perpetuar en el poder varios dictadores, algunos todavía en potencia, otros ya completamente consolidados como tal.

Es el caso de Castro, Ortega, Chávez, Evo. Todos ellos llegaron a representar el progreso, el cambio, la esperanza de su gente. Hoy simbolizan lo inhumano, lo mezquino, lo atroz.

Y es que ni los cubanos ni los nicaragüenses ni los venezolanos ni los bolivianos son libres. Y quienes les han coartado sus libertades por medio de la opresión, el amedrentamiento, la coerción desmedida y la represión han sido sus gobernantes, sus dictadores.

Espero que la muerte de Kadafi sea el preludio del final de las dictaduras, que aún aquejan a pueblos enteros en todo el mundo. Deseo de todo corazón que todos los hombres del mundo algún día alcancen, por lo menos, su libertad.
A crear conciencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario