Páginas vistas en total

miércoles, 5 de octubre de 2011

Miss bala



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Miss bala, de Gerardo Naranjo, es tanto una crítica hacia la decisión administrativa que tomó el titular del Ejecutivo de la Federación al declararle la guerra al crimen organizado; así como la cristalización de la tragedia nacional que se vive en México provocada por la sangrienta situación bélica en la que el pueblo mexicano se vio inmerso a resultas de que Felipe Calderón buscó, por medio de la lucha armada y la fuerza, la legitimidad que en 2006 no le dieron las urnas.

La película trata de una mujer joven que sueña con ser miss Baja California; y que por encontrarse en el lugar menos indicado, a la hora menos indicada, se envuelve en la guerra que libran las autoridades mexicanas y estadounidenses contra los narcotraficantes en el país. En concreto, se ve obligada a relacionarse con el líder de una banda criminal dedicada al tráfico de drogas, dinero, extorsión, asesinato y secuestro.

A lo largo de la cinta, la protagonista sufre desde abusos físicos y sexuales, hasta las peores humillaciones. Su familia se ve forzada a huir de su propio hogar, y su vida se le derrumba crónicamente día con día. Sin embargo, el líder del cartel con el que se involucra la jovencita, se enamora de ella y se dedica a brindarle toda clase de lujos: la abastece de dinero; le pide que compre vestidos; encuentra la manera para abrirle las puertas del concurso de miss Baja California; y logra que los jueces de dicho certamen la nombren a ella ganadora.

Pero a pesar de los lujos, el miedo, el vivir constantemente en peligro, la eterna supervivencia, no le permiten a la heroína de la película disfrutar de su vida, al contrario: siempre se le ve amargada, miserable, triste y adolorida.
Miss bala también tiene alusiones a casos de la vida real que se han venido dando a lo largo del conflicto entre el ‘narco’ y el Estado mexicano: el nombre del agente estadounidense que asesina el criminal enamorado de la protagonista, Kiki Camarena; la cachucha del líder narcotraficante haciendo clara alusión a la que porta en muchas fotos ‘El Chapo’ Guzmán; la simulación de la muerte del mismo, así como se dice que se hizo con Nacho Coronel.
También contiene un alto contenido crítico hacia los gobiernos mexicanos y el de Estados Unidos; se nota una clara oposición hacia la injerencia norteamericana en el país, al igual que demuestra cómo también tienen gente inmiscuida y aliada con los criminales, ya que son quienes los proveen de armas. Y, claro, la crítica hacia la famosa ‘guerra’ contra el narcotráfico que ha dejado decenas de miles de muertos y que ha demostrado ser una guerra inútil, irresponsable, mal planeada y peor ejecutada, y fallida.

Por último, la película señala la farsa que constituye el convenio entre las televisoras y el gobierno federal; se le muestra al espectador la manera en que se le presentan a los televidentes los logros de las autoridades en relación con las capturas de presuntos criminales, que en muchas ocasiones son meramente conejillos de indias y no los verdaderos ‘narcos’ o culpables; pero, sobre todo, que todo es pan y circo para el pueblo. Quieren hacernos creer que la administración calderónica, como lo ha declarado públicamente, “le va ganando la guerra al ‘narco’”. Son sólo mentiras. En el país, según la película, siguen imperando la injusticia, la impunidad, la violencia y la muerte. Pocas veces habíamos estado tan mal como país.

No hay comentarios:

Publicar un comentario