Páginas vistas en total

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Julia Pastrana, La Mujer Simio



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

La Hipertricosis es una enfermedad congénita, cuya caracterización se basa en el crecimiento de vello alrededor de todo el cuerpo; a las personas que padecen esta enfermedad, también conocida como el Síndrome del Hombre Lobo, se les cubre toda la piel de un vello lanugo, que puede alcanzar hasta 25 centímetros de largo, a excepción de las palmas de las manos y las plantas de los pies.

A lo largo de la historia se han registrado muy pocos casos de este padecimiento. Sin embargo, en el Siglo XIX nació en Sinaloa una mujer que presentaba dicha anormalidad. Se le conoce, y conoció, como La Mujer Simio, y su nombre era Julia Pastrana. Y el sociólogo Roger Bartra pretende exponer el cuerpo embalsamado de esta última en el Museo de Antropología.

De esto último me entero gracias a una nota de SDPnoticias.com, titulada “La Mujer Simio podría ser exhibida en el Museo de Antropología” (http://bit.ly/vuQrGJ). En la misma averiguo los siguientes datos de esta mujer enferma de Hipertricosis:

Julia Pastrana, La Mujer Simio, tenía el cuerpo cubierto por vello oscuro, y tenía una mandíbula marcada y simiesca. Además, medía 1. 37 metros de altura.

A resultas de las rarezas que presentaba el cuerpo de esta mujer, algunos científicos la consideraban que en ella “palpitaba un híbrido de ser humano y orangután”.

La señora Pastrana despertó la fascinación de la ciencia, a causa de que en esa época la teratología se encontraba en su apogeo.

El gobernador de Sinaloa, Pedro Sánchez, adoptó a la niña “indescriptible” en la tercera década del Siglo XIX. Más adelante, a los 20 años, partiría la joven Julia hacia Estados Unidos para exhibirse.

Tras su muerte, a pesar de que no se sabe qué método se utilizó, el cuerpo de La Mujer Simio fue embalsamado y expuesto en diversos lugares. Hoy se encuentra, fuera del acceso al público, en la Colección Schreiner de la Universidad de Oslo.

Y ahora, Roger Bartra, como se dijo anteriormente, pretende conseguir el cuerpo de Julia Pastrana para, argumenta el sociólogo, evitar que se pierda en el olvido, y exhibirlo en el Museo Nacional de Antropología.

A ver qué sucede. No obstante, si llegasen a exhibir a la mujer multicitada, creo que, con buena publicidad y aprovechándose del desmesurado morbo de la gente, los empresarios que se encargasen de dicha exhibición, encontrarían en ella éxito.

No hay comentarios:

Publicar un comentario