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viernes, 9 de diciembre de 2011

Qué irresponsabilidad la de Bejarano y el PT



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Contra cualquier pronóstico de la llamada ‘comentocracia’, en noviembre, mediante el proceso de definición del candidato de las izquierdas, candidatura que se disputaban Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubón, la izquierda había logrado determinar a un candidato de unidad; asimismo, se antojaba que había logrado insertarse en un espiral en ascenso, que, parecía ser, la llevaría al triunfo en 2012. Siempre y cuando se mantuviese en éste, unida y causando una buena imagen.

Quien resultó beneficiado por los números arrojados por las encuestadoras encargadas en definir al candidato izquierdista fue AMLO; el mandatario capitalino aceptó y acató el resultado; la unión de las izquierdas parecía un hecho histórico, una proeza; aunque lo más difícil sería mantenerla; evitar una futura fragmentación, otra ruptura. Si las izquierdas se mantenían unidas rumbo al 2012, las posibilidades de triunfo eran reales, si no lo lograban, la derrota se tornaría inexorable.

Y, desafortunadamente, algunos izquierdistas, los rijosos, los más prosaicos y burdos –quizá ni izquierdistas –, han optado por amagar con romper, para no fallarle a la tradición, a la izquierda, una vez más.

Qué ingratitud; qué avaricia, qué irresponsabilidad, la de estos grupos, paradójicamente cercanos a Andrés Manuel y que, por lo tanto, habían resultado beneficiados con la virtual candidatura presidencial obtenida por este último, al amenazar con llevar a cabo una ruptura en caso de que el candidato al Gobierno del Distrito Federal no sea de su preferencia.


Hablo de René Bejarano, y lo que él representa, y del PT, aunque en este caso son menos de la totalidad que lo integra, pues algunos petistas coinciden con las ideas aquí plasmadas. En caso del primero, la encarnación del mayor lastre de López Obrador, aseguró que su corriente, y nadie más, definiría al candidato al GDF. En el caso de algunos integrantes del Partido del Trabajo, aseguraron que no apoyarían ni a Mancera ni a Delgado, por no ser de izquierda. Seguramente porque dichos integrantes del partido en cuestión representan a la izquierda más pura de México.

Justamente los sectores de la izquierda con la peor reputación son ahora quienes obtienen los reflectores para disipar de dudas a algunos electores independientes, para confirmarles que sí, que los izquierdistas son avienta piedras, conflictivos, brutos, desorganizados e intolerantes. Y ahí se pierden uno que otro voto más para AMLO.

Urge que salgan los dirigentes nacionales del PT a desmentir la versión que circula de que no aceptarán las probables candidaturas del Secretario de Educación y del Procurador General de Justicia del Distrito Federal. Del mismo modo, es imperativo que si René Bejarano desea operar políticamente por la causa, que lo haga desde algún lugar oculto, porque cada que su imagen sale en los televisores, la izquierda pierde credibilidad y, a resultas, posibilidad de obtener votos independientes.

El candidato de las izquierdas a la jefatura de gobierno del DF debe ser de unidad, y abanderado por los tres partidos progresistas de México; sin importar quién obtenga dicha candidatura, el PRD, el PT, el MC y Morena lo deben impulsar. Si no se logra concretar esto último, por la mezquindad de algunos, el 2012 será el fin de la izquierda; evitémoslo; a crear conciencia.

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