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martes, 10 de abril de 2012

Celebro que AMLO haya aceptado la invitación a la misa papal



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Bien por Andrés Manuel López Obrador. Logró un cambio notablemente positivo; giró al centro ideológico de la izquierda; se despojó de una pluralidad de lastres que afectaban su imagen y reputación; y está a punto de planteársele al electorado como la única alternativa de cambio.

El AMLO de hoy ofrece reconciliación y disculpas a quienes confrontó y afectó durante la resistencia civil pacífica que encabezó acto seguido de los cuestionados comicios federales de 2006.

En el primer spot que lanzará al aire el PRD, el tabasqueño ofrece su “mano franca, en señal de reconciliación, de amistad” a quien pudo haber afectado en su determinación de luchar por la democracia y la paz. Y esto último representa un atisbo de lo que muy probablemente contendrá su discurso: justicia, fraternidad, reconciliación y paz. Esto mientras que los candidatos del PRI y del PAN sostengan una guerra electoral, seguramente sucia, mezquina y vil.

Hoy necesita el ex Jefe de Gobierno del Distrito Federal convencer a los independientes, a los indecisos, a los apolíticos, para crecer en las encuestas, para superar al priista, Enrique Peña Nieto, para ganar la elección presidencial. Y se le ha presentado una ventana de oportunidad para esto, y ha decidido no desperdiciarla.

El candidato presidencial de las izquierdas ha expresado que asistirá a la misa que oficiará el Papa Benedicto XVI en Silao, Guanajuato, el domingo 25 de este mes. Esto último le redituará puntos; le beneficiará en cuanto a la opinión pública, sobre todo, dentro del sector más conservador del país, ‘mercado electoral’ al cual el aspirante a la Presidencia por la coalición Movimiento Progresista no ha logrado incursionar plenamente.

En relación con los izquierdistas que se oponen a la asistencia de López Obrador a la misa papal, afortunadamente para éste último, aquellos conforman el ‘voto duro’ que lo ha acompañado desde el año 2000. Por lo que el hecho que acuda a la multicitada ceremonia seguramente no le afectará electoralmente.

A causa de lo expuesto, considero que Andrés Manuel ha tomado una buena elección al decidir que asistirá a Silao con los demás aspirantes a la titularidad del Ejecutivo de la Federación con el Sumo Pontífice. Porque la izquierda que representa es electoral, y no armada o revolucionaria; porque la izquierda que encabeza es muy distinta a aquella que se fundamenta en principios anacrónicos y caducos que causaron infinidad de males a la humanidad; porque la izquierda que representa es una más humana, más nueva, más democrática.

Desafortunadamente, y dada la situación electoral en la que se encuentran AMLO y las fuerzas progresistas de México, algo de pragmatismo debe considerarse como elemento necesario, y no tabú. Es hora de que la madurez política desplace al romanticismo ideológico en la izquierda de México.

A crear conciencia.

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