Páginas vistas en total

lunes, 29 de octubre de 2012

A favor de la caza deportiva



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Ayer me entretuve leyendo las distintas posturas que adoptaron los tuiteros al preguntarles acerca de su opinión sobre la caza deportiva. Sin sorprenderme en lo más mínimo constaté que el rechazo hacia este deporte predomina, por lo menos, entre mis seguidores en Twitter. Fueron muy pocos los que se pronunciaron a favor de la cacería. Menos de diez.

La razón por la cual solicité a los usuarios de esta dinámica y llena de polémica red social fue mi interés en realizar una crónica-reportaje sobre la caza de patos en el centro de la República. Pues en estados como Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y Edomex existen lagunas reservadas para la renta de puestos durante la temporada de patos para que acudan cazadores a tirar en las mañanas.

Lagunas como la de Tecocomulco en Hidalgo, San Nicolás Peralta en Lerma o la de Atlangatepec en Tlaxcala, contarán con actividades cinegéticas disponibles desde principios de noviembre hasta finales de febrero. Éstas traerán consigo derrama y aportaciones económicas para los municipios, la conservación de lao ecosistemas, estudio de las aves migratorias y su preservación. Así como recursos para el fomento de la biodiversidad y el desarrollo rural en las zonas en cuestión. Del mismo modo, la cacería de patos emplea a un sector de los habitantes de las regiones comentadas. Y nunca faltan los cazadores que regalan sus presas a lancheros y compañía.

Pragmática y algo alternativa resulta la connotación ecológica inherente a la caza deportiva; sin embargo, entendidas las normas éticas y legales que regulan esta milenaria actividad, es sencillo encontrar su manifestación. Reglas de oro como, por ejemplo, la de cobrar siempre la pieza más anciana, permiten remover de las manadas al macho viejo y estéril que encarna un obstáculo para el miembro joven y fértil del grupo, destinado a suplirlo. Otra es la de respetar al máximo la vida silvestre y promover a diario la conciencia ambiental.

Por otro lado, infiero pertinente resaltar que, a causa de la violencia imperante en las entidades federativas del norte del país, a los estados cercanos al Distrito Federal se les ha presentado una ventana de oportunidad para impulsar, mediante el turismo cinegético, la proliferación de sus faunas y el crecimiento económico de sus municipios. Esto último ahora que comienzan las temporadas de caza.

Además, a resultas de que el multicitado deporte se practica con mayor frecuencia en zonas rurales afectadas por carencias de todo tipo, desde tecnológicas hasta sanitarias, se le puede sacar provecho, por lo caro que llega a resultar, para utilizarlo como motor para el desarrollo rural y progreso de estos lugares.

Dicho esto, considero que, siempre y cuando se realice de manera respetuosa, con apego a la ley y dentro del marco jurídico establecido por las instituciones ambientales, la caza representa un deporte necesario y de suma importancia para el medio ambiente y la economía de los países. En España, por dar otro ejemplo, la cacería contribuye con alrededor de 3 mil millones de Euros al Producto Interno Bruto. Y si en México se regulara de forma más clara y efusiva, se le diera impulso y se le retirase del terreno tabú, podría beneficiar sobremanera al país.

Así las cosas, me pronuncio a favor de la caza deportiva, y trabajaré para que se le empiece a dar el reconocimiento merecido como en los países desarrollados se hace.

Espero leer sus comentarios. Y les pido me aconsejen sobre si realizar o no la crónica-reportaje que les comenté arriba.

A crear conciencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario