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lunes, 29 de octubre de 2012

Esa izquierda autodestructiva



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Con la declaración de validez de la elección presidencial y la declaratoria de presidente electo a favor del priista Enrique Peña Nieto, a la coalición Movimiento Progresista se le presentó, de manera paradójica y al mismo tiempo puntual, una ventana de oportunidad para reivindicarse ante los eternos detractores de la izquierda, sobre todo del lopezobradorismo. Se pudo haber desmentido las calumnias, callando las bocas que desde hace tiempo auguraban una actitud antidemocrática y de mal perdedor de Andrés Manuel una vez consumada su derrota electoral definitiva e inapelable. Aceptando el resultado de la elección, habría contradicho a todas las infamias. No lo hizo. Y él solito le abrió las puertas al escarnio en su contra.

Ahí no quedó el problema. Adoptando una postura estéril y autodestructiva, un sector de la izquierda mexicana optó por desconocer nuevamente la investidura presidencial y elevar el grito de imposición en las calles. Todo indicaba que se repetía el conflicto poselectoral de 2006, que tanto daño le causó a las fuerzas progresistas del país. Incluso hubo quienes se aventuraron a amagar con la cantaleta del riesgo de estallido social. Y lo único que se logró fue dilapidar gran parte de la fuerza política ganada mediante la persuasión y el discurso moderado y genuino de la República Amorosa que ingenió AMLO durante las campañas presidenciales. Se superó a sí mismo con casi un millón de votos un sexenio y dos Guerras Sucias después. Sin embargo, al final el obradorismo tomó el camino del autoboicot el despilfarro político. No son pocos los que se decepcionaron por haberle dado el voto.

Indubitable y de manifiesto resulta la escasa culpabilidad de López Obrador en relación con estos problemas. Los verdaderos culpables de la debacle pejista son los fanáticos que celebran la violencia, los exabruptos, el insulto y el radicalismo. No obstante, si bien el tabasqueño no peca de violento, ni rijoso ni pendenciero, sí lo hace de parsimonioso y pusilánime. Porque él podría acabar con el encono con un simple llamado a la paz; fácilmente podría ponerle fin a los ataques como a Carlos Marín y Adela Micha. Al primero le escupieron, a la segunda le lanzaron huevos. Qué nivel; ¡y la necesidad de condenar la liberación de 40 presos en Motozintla es evidente! ¿Qué espera el dos veces candidato presidencial de las izquierdas para exigirle a sus simpatizantes que cese el vandalismo?

Seguramente, Andrés Manuel buscará una tercera postulación a la titularidad del Ejecutivo Federal. Mi aseveración se basa en la cuasi nula sensatez que ha demostrado el sector de la izquierda que representa. Y si él y sus seguidores se siguen conduciendo con este tipo de conductas, 2018 será el año en que se despidió de la clase política haciendo el ridículo y dándole la razón a sus adversarios. Si el lopezobradorismo no quiere pasar a la historia como el movimiento que acabó siendo conformado por el resentimiento social, el odio, la obsesión al poder, la demencia y el patetismo, deberá elevar el debate, el nivel y la capacidad de luchar contra el statu quo conforme a derecho y dentro de las instituciones creadas para ello. No dividiendo a la izquierda, generando encono, polarizando e insultando consecutiva y reiteradamente a quienes no comparten su opinión.

A crear conciencia.

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