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lunes, 29 de octubre de 2012

Primera prueba para AMLO: el primero de diciembre



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

En el inicio de un nuevo recorrido por todas las entidades federativas del país, Andrés Manuel López Obrador convocó a sus simpatizantes a movilizarse el primero de diciembre por la toma de posesión de Enrique Peña Nieto como Presidente de la República.

El tabasqueño aseguró que habrán de llevarse a cabo 32 actos a lo largo y ancho de la república para abordar lo que para él y sus seguidores se tratará de la consumación del nuevo fraude electoral, de otra imposición al Poder Ejecutivo de la Federación.

Ante menos de 300 personas, durante una convocatoria infinitamente más pequeña de las que acostumbró a los mexicanos durante, por lo menos, el último par de años, AMLO dio comienzo a la primera de las asambleas distritales en las cuales se ha de definir el rumbo del Movimiento Regeneración Nacional.

Ya empezó formalmente el proceso en el que se manifestará el devenir del lopezobradorismo en partido político. Pronto se confirmará lo que para muchos resultaba inexorable: la partidización y burocratización del ‘pejismo’. Se acabó la lucha social; ahora viene la legislativa, si es que se le puede denominar así a la práctica que llevan nuestros representantes populares en las cámaras.

Haciendo caso omiso de la pésima reputación con la que cuentan diputados y senadores, el dos veces candidato presidencial optó por dejar la plaza pública, las movilizaciones, las protestas y las marchas. Esto para muchos representará una modernización en la estrategia político-electoral del tabasqueño; otros verán en esta empresa la transformación de la obsesión por el poder en la avaricia por mamar del presupuesto. El tiempo dará la razón a unos u otros.

Se viene la primera prueba para MORENA. El movimiento ya decidió cómo hará su primera aparición pública como agrupación de izquierda ajena a los partidos que conformaron la coalición Movimiento Progresista: movilizándose el 1 de diciembre en 32 actos por todo el país. Si salen a la calle millones, callará bocas; si no reúne a la gente suficiente, se vendrá a bajo paulatinamente hasta la desaparición.

Andrés Manuel y su gente no contarán, hasta convertir su proyecto en partido, con los mismos recursos con los que contaron durante la campaña presidencial. Secularizado el lopezobradorismo del PRD se quedará sin millones que a lo largo de dos sexenios obtenía para promoverse, organizar mítines y giras. No será lo mismo. Definitivamente. Pero estoy convencido que eso no es novedad para nadie. Y algún as bajo la manga debe haber por ahí.

Dicho esto, de ninguna manera me atrevería augurarle fracaso al Movimiento Regeneración Nacional para el día de la toma de posesión del próximo presidente de México. Estaré a la expectativa deseándole éxito. El tiempo está de su parte: la herida provocada por la derrota de la pasada elección presidencial sigue sin cerrarse en millones. Y sin duda imaginar como EPN protestará será como sal y limón que les escocerá hasta al grado de sacarlos a las calles. Ojalá y lo hagan de manera ordenada y en paz.

Ya veremos el músculo de MORENA.

A crear conciencia.

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