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lunes, 26 de agosto de 2013

Los rufianes de la CNTE y @ManceraMiguelMX



H. E. Cavazos Arózqueta
(@HECavazosA)

Todos los mexicanos tenemos derecho a manifestarnos. Así lo establece nuestra Constitución. Sin embargo, bloquear calles, realizar cercos a los Poderes Federales o evitar el acceso a un aeropuerto no sólo no constituye ni facultad ni prerrogativa, sino que más bien son formas de cometer afrentas y terribles daños a la ciudadanía en general; son delitos, crímenes.

Ondeando la bandera de los eternamente humillados y desposeídos, los integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación han venido ocasionando una innumerable cantidad de problemas en la Ciudad de México. Han actuado con vandalismo y violencia. En San Lázaro incendiaron un automóvil e hirieron a tres policías, por dar un par de ejemplos.

Quieren evitar a toda costa que la Ley del Servicio Profesional Docente les exija presentar evaluaciones periódicas. Conscientes de que su ignorancia nada más se equipara con su incultura y brutalidad, estos rufianes en los que millones de familias confían la educación de sus hijos, son los culpables del rezago educativo que tanto aqueja a México. Por ello debemos ponerles un alto.

El repudio de los capitalinos a los facinerosos de la CNTE crece día con día; se incrementa peligrosamente; pues cada vez son más los que empiezan a desear que se les reprima, los que apelan al derramamiento de sangre. Grave. Gravísimo, ya que una eventual represión lejos de solucionar el problema, lo agravaría.

Por otro lado están los payasos que desde la comodidad del anonimato y desde su iPhone y en Twitter pretenden hacer una apología de la barbarie magisterial. Utilizan vocablos como resistencia, para referirse a los bloqueos; lucha, para hablar de las fechorías. Pero omiten mencionar los agravios que sufren los ciudadanos, de las pérdidas que ocasionan los desmanes de los remedos de maestros.

Ahora toca al Jefe de Gobierno actuar. Creo que algunos injustamente lo señalan por no reprimir a estos vividores que se hacen llamar trabajadores de la educación. Considero que el mandatario capitalino sabrá solucionar el problema mediante el diálogo y con serenidad. No obstante, esperemos que estos criminales no salgan impunes de la ciudad. Esperemos que Miguel Ángel Mancera, actuando como titular del Ejecutivo local y no como un presidenciable de las izquierdas, haga valer la ley.

Se lo pedimos muchos que lo seguimos apoyando.

A crear conciencia.

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